Por un instante me olvidé de ti.
Todo se nubló y la tormenta me invadió,
Las palabras saturaron y perturbaron mi alma,
Las críticas invadieron nuestra privacidad.
Por un instante me olvidé de ti.
La confusión regresó por mí,
Las dudas, los miedos e inseguridades
Tomaron las riendas de mis acciones.
Por un instante me olvidé de ti.
Mis ojos se cegaron, mis oídos se taparon,
Mi espíritu se cubrió con el escudo del egoísmo,
Mis razonamientos no pasaron por tu Cruz.
Por un instante me olvidé de ti.
Mi lengua no pronunció tus palabras,
Mi rostro no mostró tu alegría,
Mi Fe no reflejó tu amor.
Por un instante me olvidé de ti.
La tribulación sacudió mi cuerpo,
Mis manos quedaron completamente vacías,
Mis pies borraron tus huellas y me perdí.
Por un instante me olvidé de ti.
El mundo me envolvió en su locura,
La oscuridad lastimó mis sentidos,
La soledad se convirtió en mi enemiga.
Por un instante me olvidé de ti
Y todo lo perdí Jesús…
Todo lo que construiste en mi se deshizo,
Y el desánimo se apoderó de mi alma.
Una melodía me acercó tu palabra,
Tan dulce, pura y sincera como siempre,
Y escuché tu voz que decía:
“A Dios no le importa cuantas veces caigas
Sino cuantas veces te levantes, regresa a tu lugar”.
Por un instante Jesús, me tomaste en tus brazos.
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