La noche se hace cada vez más larga
Las lágrimas cada vez más intensas,
La angustia cada vez más profunda
Si no me tomo de la mano de María.
Las fuerzas cada vez son más débiles
Las caídas cada vez más dolorosas,
Los caminos cada vez más dificultosos
Si no me tomo de la mano de María.
Levantarse cada vez cuesta más
Sonreír a pesar de la tristeza se hace arduo,
Perseverar al lado de su Hijo no es sencillo
Si no me tomo de la mano de María.
El dolor rebosa cada vez más mi alma
El desconsuelo invade cada vez más mi vida,
Y las decisiones se tornan cada vez más difíciles
Si no me tomo de la mano de María.
De la mano junto a María:
La noche es hermosa aunque sea larga
Las lágrimas encuentran su sentido aunque sean intensas,
La angustia me mantiene a los pies de la Cruz aunque sea profunda.
De la mano junto a María:
Aunque me sienta débil Ella me fortalece,
Aunque las caídas me hagan sufrir Ella me levanta
Y en el camino dificultoso Ella me acompaña.
De la mano junto a María:
Levantarse sólo es cuestión de confiar en su amor,
Sonreír en el dolor es encontrar a Jesús aún en la tribulación
Y perseverar sólo se consigue entregándose su Inmaculado Corazón.
De la mano junto a María:
Mi alma se fortalecerá en el sufrimiento
Encontraré consuelo en sus brazos por toda la eternidad
Y las decisiones las tomará Ella cada vez que se lo pida.
De la mano y junto a María… nada es imposible.
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