María Reina de laPaz

María Reina de laPaz
Medjugorje

miércoles, 16 de marzo de 2011

El corazón

La soledad se hizo carne en mi
La noche se apoderó de mis pensamientos,
La duda y el miedo dominaron mis sentimientos
Y mi fe se debilitó cada vez más.

Una tristeza inmensa me habitó
Te pedí que abrieras mi corazón,
Para que sepas todo lo que hay dentro de él
Y que seas tú quien reparara tanto daño.

Cuando lo hiciste no te sorprendiste
De cuan escondido estaba tu nombre,
Me miraste, sonreíste y sólo dijiste:
“Toma tu Cruz y sígueme”.

Tu conocías cada recoveco de mi ser
Sabías todo lo que habitaba en mi interior,
No ignorabas el dolor que de mi se apoderó
Y conocías mejor que yo el pecado que me alejó de vos.

Empezaste a acomodar de a poco
A ubicar cada cosa en su lugar,
A ventilar hasta los rincones más profundos
Y buscaste entre tanto, el amor que de ti había rechazado.

A medida que ibas levantando lo que estaba caído
Sentía que me desgarraba lentamente,
Y no hacía más que llorar
Pero me aferré a tu mano fuertemente .

Fuiste mostrándome las puertas que te había cerrado
Y el poco lugar que había designado para ti,
Pero que aún así eras feliz de poder vivir en mí
Porque sabías que algún día preguntaría por ti.

No te importó cuanta basura penetraba ese lugar
Porque la ibas haciendo a un lado,
Y cuando ya no quedó espacio suficiente para tu amor
Una lágrima de mi espíritu brotó.

Dejaste que de a poco la luz me penetrara
Silenciaste todo el ruido que me turbaba,
Tu misericordia fue infinita
Fortaleciste mi fe y arrancaste las debilidades de mi alma.

Sin interés alguno y con una inmensa ternura
Evitaste que mi vida siguiera perdida,
Purificaste profundamente mi corazón
Y habitaste en él sólo por amor.

Hoy volví a nacer gracias a tu compasión
Comprendí que sólo se puede amar si tu moras en mi,
Que el dolor se convierte en alegría si te lo entrego
Y que no hay nada que me turbe si deposito mi confianza en ti Señor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario