Me arrodillé ante ti con ganas de verte,
Me arrodillé ante ti con ganas de hablarte,
Me arrodillé ante ti con ganas de cantarte,
Me arrodillé ante ti sólo para adorarte.
Tus ojos estaban tristes, tu rostro sin brillo,
Sin decir una sola palabra me mirabas,
Sin llamar mi atención me acariciabas,
Sin querer molestar me escuchabas…
Mi corazón sintió tu angustia en ese instante
Pero no entendió el porque,
La razón de nada sirve en esos momentos
Por eso todo mi ser se sumergió en el silencio.
Cuando lo dejé todo en tus manos,
Entendí todo lo que sentías sin que siquiera hablaras.
No necesité preguntarte más nada,
Tu misericordia había invadido mi alma.
Otra noche de oscuridad, otra noche en soledad
Otra noche en el dolor, otra noche con tu amor,
Otra noche de purificación, otra noche de perdón,
Otra noche junto a ti mi Señor.
Mis ojos se pusieron tristes, mi rostro dejó de brillar,
Pidiéndote tan solo una palabra te miraba,
Llamando tu atención a tus pies lloraba,
Sin querer molestarte te aclamaba.
Tu corazón sintió mi angustia en ese instante,
Y ya sabía el porque,
No intentaste entender y me ofreciste todo tu querer
Por eso mi ser se llenó de tu amor y tu perdón.
Otra noche de oscuridad junto a tu luz,
Otra noche junto a ti en soledad,
Otra noche en el dolor sanador,
Otra noche de purificación en tu amor,
Otra noche de perdón en tu corazón,
Otra noche…donde renací en ti Señor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario